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¿En Qué Consiste la Crianza Respetuosa?

✨ Educa con el sí

Es bastante común que tengamos muchas dudas acerca de la mejor manera en la que podemos criar a nuestros hijos. Muchas veces, como padres siempre es difícil delimitar las líneas que harán la diferencia entre una buena crianza, la perdida de la calma o el consentimiento exagerado. Cuesta, algunas veces, saber cuándo debemos ofrecer amor, cuándo ser firmes y/o cuándo podemos ceder un poco.

Si estás aquí, de seguro te estás preguntando cual es la manera más adecuada para criar a tus hijos. Actualmente hay muchas corrientes distintas relacionadas al tema, en este artículo nos enfocaremos en una de las que más se comentan entre personas conocedoras del tema: la crianza respetuosa.

📌 ¿En qué consiste?

Lógicamente, para poder aplicar este modo de crianza, debemos saber de qué se trata. La crianza respetuosa se refiere al hecho de que los niños y niñas deben ser tratados con el mismo respeto y consideración que se le tiene a un adulto, incluyendo siempre el amor, la paciencia y la empatía en todo momento.

Y esto aplica tanto desde el momento del nacimiento, como al día a día en que vamos formando a ese nuevo ser e integrándolo a este mundo.

Ahora, dicho esto, surge la interrogante principal…

➡️ el niño o la niña tiene que sentir su autonomía

✨ Consejos para aplicar este tipo de crianza en casa

Existen algunos principios en los que puedes basarte para lograr aplicar una crianza respetuosa en casa y con tus hijos, a continuación, veamos algunos:

  • Principalmente, como en toda relación, la comunicación efectiva es primordial. Si bien, al nacer es difícil que el bebé comunique sus necesidades, como padres, puedes prestar atención, fijarte en la manera en que tus hijos se desenvuelven, sus actitudes y sus gestos en cada situación.

Por ejemplo, en los primeros meses, el llanto es una forma de comunicación, y en lugar de responderle a gritos o que se calle, trata de buscar la manera de entenderle, y saber por qué está llorando.

  • Actúa con empatía y amor, elimina los gritos o violencia. Recuerda que los niños y niñas pequeños están aprendiendo y conociendo recién todo un nuevo mundo, por lo que, muchas cosas no lo harán como quisieras, y ahí es momento de controlar los nervios, y actuar desde el amor y la comprensión.
  • Trata de ponerte en su lugar. Siempre ponte en su lugar, en por qué hace lo que hace y cómo lo hace, teniendo en cuenta sus capacidades; es decir, nuevamente, ten empatía con su actuar.
  • Educa con el sí. ¿Te has escuchado cuántas veces le dices “no” a tus hijos? Sin darnos cuenta, muchas veces los educamos desde el no, por ejemplo:
    • No comas más helado.
    • No juegues con la comida, etc.

Cuando te descubras haciendo eso, mejor trata de cambiar a un enfoque positivo, y en lugar de lo anterior, puedes decir:

  • Sé que te gusta el helado, pero, si comes mucho o en exceso, puede dolerte la barriga.
    • Sé que te encanta jugar, pero, la comida es para comerla con la boca, y para jugar tienes tus juguetes.
  • Ayúdale a buscar soluciones. Ahora bien, cuando hay un niño o niña en casa, no todo es alegrías y risas, ya que puede haber momentos muy tensos, incluso que involucren a otros niños o adultos. En esos casos, se debe buscar un consenso, y dar una solución favorable para todos.

El mismo enfoque se debe usar cuando tu hija o hijo se ha encontrado con un problema, al que debe darle una solución.

  • Como su definición lo explica, debes ser consciente el hecho de que los niños tienen derechos que se tienen que respetar en todo momento; eso quiere decir que, no por ser un niño, debes tratarlo con menos respeto o dejar de lado sus sentimientos y opiniones.
  • En todo momento, el niño o la niña tiene que sentir su autonomía. Si bien existe una etapa en la que los padres contienen, consienten, miman, niñas y niños llegan a un punto en el que es necesario que se comiencen a desapegar y actuar con mayor independencia. Y, si bien, para muchos padres es particularmente complejo comenzar este proceso, es necesario para su desarrollo.
  • Es muy importante crear escenarios para ellos en los que se sientan escuchados, considerados, tomados en cuenta en todo momento. Sus emociones son muy importantes en el proceso de su desarrollo.

Ante cualquier imprevisto o demanda, no ignorar sus sentimientos al respecto, conversar, escucharlos y juntos buscar la manera de ayudarle a superar su frustración o su dolor.

  • Evitar premiar o penar sus actitudes. Lo mejor, en caso de berrinches y ante demandas en las que no podemos darles lo que piden, es utilizar la comunicación efectiva, hacerle entender, que, si bien como padres nos duele no complacer todos sus caprichos, debe entender que, a pesar de ello, lo amamos.

En resumen, podemos decir que por muchos años se ha fomentado que los adultos tienen total decisión sobre la vida de sus hijos, lo cual puede ser cierto; sin embargo, en el proceso, se deben considerar siempre las necesidades de ellos.

Aplicando la crianza respetuosa se busca formar personas seguras de sí mismas, desde la niñez o infancia, evitando así que se aíslen o se depriman, dispuestas a enfrentar cualquier situación de forma simple y entendiendo en todo momento, que, aunque la vida no sea todo color de rosa, puedan aplicar herramientas que les ayuden a seguir adelante a pesar de ello.

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